Federal Architect, 1938; American Architect, 1937.
No se trataba sólo de introducir líneas limpias. Una de sus características más notables era su capacidad para imitar el aspecto de materiales lujosos como el mármol y el granito, además de ciertas maderas. Esto hizo que un público más amplio pudiera acceder a los diseños de gama alta.
Desde muebles de comedor retro (en una variedad de acabados de vetas de madera) hasta encimeras de cocina aerodinámicas (con diseños de mármol o granito), el laminado Formica se convirtió en un símbolo de modernidad y progreso, reflejando el espíritu optimista de la sociedad de posguerra.
Un atractivo perdurable en el mundo moderno
Hoy en día, el laminado Formica sigue siendo una opción muy utilizada por fabricantes de muebles y entusiastas del diseño.
Junto al estilo clásico de mediados de siglo -que sigue siendo muy popular-, el Grupo Formica ha sabido adaptarse a las demandas del estilo de vida moderno. El mercado del mueble contemporáneo ofrece una amplia gama de laminados, todos con diferentes colores, patrones y texturas. Esto permite una creatividad y personalización infinitas, lo que lo hace perfecto para todo, desde muebles de salón elegantes y minimalistas hasta atrevidas y coloridas mesas de juego para niños.
Más allá de la estética, el laminado es además una opción práctica. Su excepcional durabilidad y sus cualidades de bajo mantenimiento no han pasado de moda. Tanto si se utiliza en cocinas muy transitadas, oficinas, o interiores comerciales, el laminado Formica ofrece una resistencia inigualable contra el desgaste diario. Garantiza longevidad y practicidad sin comprometer el estilo: sin duda es una combinación ganadora para la vida moderna.