Los factores clínicos y los datos recogidos de los pacientes influyeron en la elección de los colores y estampados. Morag comenta: "Como artista, no se puede perder esa visión de cómo podrían ser las cosas, pero, al mismo tiempo, hay que tener en cuenta las preocupaciones de la gente. Es una colaboración más que una concesión."
El proyecto fue todo un reto para Morag, ya que nunca había trabajado con habitaciones: "Los dormitorios son realmente complejos en comparación con los pasillos u otros espacios públicos, especialmente en un hospital infantil, porque estás diseñando un espacio para pacientes que tienen distintas enfermedades y hay muchas más dificultades en ello."
Avanti Architects realizó el diseño de las nuevas habitaciones con el objetivo de que el ambiente fuera menos clínico y más confortable. Los arquitectos utilizaron el laminado de Formica en el revestimiento de las paredes para ocultar los enchufes y los cables, e incorporar una superficie decorativa que ayudara a conseguir una estética más hogareña.